Solo el 30% de los cargos ministeriales de Latinoamérica están ocupados por mujeres

Agustina Mereles Alonso

Según un informe de la CEPAL, América Latina alcanzó un promedio de 28,5 % en la presencia de mujeres en los gabinetes presidenciales. Solo Costa Rica, Colombia y México tienen mayoría de mujeres en sus ministerios. A este grupo se sumará Chile con una representación femenina del 60 %.

Días atrás, el presidente electo de Chile, Gabriel Boric, anunció que 14 de sus 24 ministros serán mujeres. Este panorama representa un gran cambio para la sociedad chilena, quienes desde la vuelta de la democracia en 1990 solo habían tenido gabinetes compuestos por hombres. Si bien Chile tendrá un 60 % de representación femenina en el ministerio, la realidad de América Latina y el Caribe es aún muy distinta. Según un informe de la CEPAL lanzado en enero de este año, solo el 28,5 % de los cargos ministeriales están ocupados por mujeres, mientras que en el Caribe este porcentaje es del 19,42 %. Sin embargo estos números representan una suba de 3.5 y 4.2 puntos porcentuales respecto del último período presidencial.

En la región, solo tres países —Costa Rica, Colombia y México— tienen en sus gabinetes ministeriales más del 50 % de mujeres en esos cargos. En el último período, Colombia ha tenido un creimiento del 22,41 %, Costa Rica del 23,74 % y México del 17,61 %. En el informe también se destacó a los países de la subregión que registraron los mayores incrementos: Suriname y Trinidad y Tobago. Estos países pasaron de un 11,8 % a un 33,3 % y de un 13,3 % a un 29,4 %, respectivamente. A pesar del gran crecimiento que han tenido, ambos países aún se mantienen muy lejos de alcanzar una participación igualitaria.

Participación vs. democracia paritaria

Respecto de los cargos que ocupan las mujeres dentro de los ministerios, desde la CEPAL aseguran que «los promedios regionales de participación de las mujeres por tipo de cartera ministerial están concentradas en el área social y participan menos en las áreas políticas y económicas». Frente a esta realidad, María Noel Vaeza, la directora regional para las Américas y el Caribe de ONU Mujeres, dijo el año pasado en un foro sobre mujer en la política que: «la igualdad de género es un tema de distribución del poder». También agregó que para entender la paridad de género en la política es necesario desenredar la diferencia entre la sola «participación» y avanzar más hacia el término de «democracia paritaria», entendiéndose como un 50 % de mujeres y hombres en cargos de poder y toma de decisiones. «Es una herramienta de transformación de las relaciones de poder dentro de la sociedad», dijo Vaeza, haciendo referencia a que partiendo de esta forma se pueden generar roles para las mujeres distintos a los que tradicionalmente han tenido, así como redistribuir el poder.

Otro punto importante a la hora de hablar de los espacios de las mujeres en política son los cupos establecidos por ley. Estos suelen cumplirse pero se coloca a la mujer en cargos que no implican poder de decisión. «Con las cuotas aprendimos que hecha la ley, hecha la trampa», dijo la directora regional para las Américas y el Caribe de ONU Mujeres. «Las mujeres, por ejemplo, se ponían de titulares, pero después se establecían negociaciones dentro de los partidos para que la mujer renuncie y quede de titular el hombre. Entonces se cumplía formalmente con la ley, pero después no era una verdadera igualdad sustantiva, que es a lo que queremos llegar», agregó Vaeza, al explicar por qué en democracia no se pude hablar solo de cuotas políticas.

Line Bareiro, experta en derechos humanos, que también participó en el foro sobre mujeres y democracia de ONU Mujeres, aseguró que hay diferentes maneras de participación de las mujeres:

  • Participación numérica: se trata de cuántas mujeres están en el poder, sin que importe mucho más el rol de estas en la política.  
  • Participación sustantiva: tiene que ver con el impacto de las mujeres en la política.
  • Paridad simbólica: cuando las mujeres ejercen el poder en las instituciones. Es decir, el poder real.

Un reporte de la Unión Interparlamentaria (UIP) y ONU Mujeres publicado en enero dice que solo un 6 % de mujeres, aproximadamente, son jefas de Estado o jefas de gobierno en el mundo. Solo un 20% de mujeres en todo el mundo son presidentes de parlamentos, ocupando, en su mayoría, carteras de asuntos sociales, de familia, infancia juventud o tercera edad, así como medio ambiente. «Tenemos varios años de cuotas, varios ejemplos de cómo se utilizó de manera poco democrática y por eso llegamos a un momento de decir: ¿por qué cuotas? Es mucho más democráticamente efectivo y mucho más deseable para el verdadero cumplimiento de los derechos políticos de las mujeres que integramos la sociedad en más de un 50 %, es mucho más deseable una paridad», aseguró Vaeza. «Ya basta de pequeñas dádivas. Yo considero las cuotas pequeñas dádivas. Necesitamos una democracia fuerte, representativa de quienes somos para tener de una vez por todas una democracia plena», finalizó.

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