La Generación Z llega al mundo laboral. ¿Están listas las empresas para recibirla?

Agustina Mereles Alonso

Desde hace varios años las empresas se están enfocando en los empleados y clientes de la generación Millenial, pero… ¿qué pasa con las nuevas generaciones que comienzan a ocupar espacios en el ámbito laboral? La Generación Z (aquellos que nacieron entre 1997 y 2012) está alcanzando la mayoría de edad y comienzan a cambiar, de nuevo, los paradigmas empresariales.

Los tiempos cambian, las generaciones pasan, y con ellas llegan nuevas formas de ver la vida, la sociedad y el trabajo. La generación Z es aquella que nació entre 1997 y 2012, y que sucede a los millennials. De acuerdo con la Oficina de Censos de Estados Unidos, esta generación representa el 20,3 % de la población de dicho país, cabeza a cabeza con los millennials, que representan el 22 %. Mundialmente, la nueva generación ha sobrepasado a los millennials como la generación más grande, representando el 32 % de la población mundial, según Bloomberg.

A pesar de ser una gran parte de la población, los mayores de esta generación tan solo tienen 24 años, por lo que aún forman parte de una pequeña porción de la fuerza laboral. Por ejemplo, en Estados Unidos, solo un 11,6 % de los trabajadores pertenecen a la generación Z, según la Oficina de Estadísticas Laborales. Pero, obviamente, a medida que crecen, se convertirán en una fuerza tan poderosa, quizás incluso más que la generación millennial.

Desde la organización Great Place To Work (GPTW) se ha realizado una investigación sobre la cultura organizacional de los Mejores Lugares para Trabajar. Se han recopilado más de 32 000 respuestas de colaboradores de la generación Z de más de 350 empresas en todo Estados Unidos. Estos datos les permitieron entender lo que sabemos ahora sobre la generación Z en el lugar de trabajo y predecir cómo atraer y retener este talento en el futuro.

La diversidad y la equidad como bandera

Hasta el momento, la generación Z es la que se ha mostrado más diversa. Los datos recolectados por GPTW muestran que el 47 % de los empleados se identifican como BIPOC (negro, indígena y persona de color, del inglés black, indigenous and people of color). Por otra parte, el 39 % de los trabajadores millennials encuestados se identificaron como PoC, frente al 34 % de la generación X y solo el 25 % de los boomers. A pesar de estas estadísticas, la nueva generación tiene menos probabilidades de ser inmigrante, pero es más probable que sus padres lo sean. De hecho, según el Pew Research Center, el 22 % de la Generación Z tiene al menos un padre inmigrante, en comparación con solo el 14 % de los millennials.

Esta camada de jóvenes es más consciente del racismo, tiene puntos de vista no tradicionales sobre la identidad de género y está hiperconsciente de los problemas de la interseccionalidad. Como consecuencia, los empleadores deben poner el enfoque de sus organizaciones en la diversidad, la equidad, la inclusión y la pertenencia, para atraer y retener al creciente grupo de talentos de la Generación Z.


Estabilidad para estar mejor

Los resultados de la encuesta de Great Place To Work también demostraron que la Gen Z tiene las calificaciones más bajas para sus empleadores que cualquier otra generación:

  •  Son un 32 % más propensos que los millennials a tener la intención de irse de su lugar de trabajo, 2 veces más probabilidades que la Generación X, y 2,8 veces más probabilidades que los boomers.
  • Solo el 73 % dijo que deseaba concurrir a su lugar de trabajo, lo que representa 10 puntos menos que otras generaciones.
  • Les cuesta encontrar un sentido de propósito en su trabajo. De hecho, este ítem tiene una caída de 8 puntos con respecto a otras generaciones. 
  • Solo el 69 % de la Gen Z siente que se les paga de manera justa, 7 puntos por debajo de las otras generaciones.
  • Únicamente el 76 % dijo sentir que su empresa les proporciona un lugar de trabajo psicológica y emocionalmente saludable, en comparación con el 83 % de las otras generaciones.

La Generación Z ingresó al ámbito laboral poco antes de que se desate la pandemia de la COVID-19. Este grupo suele ocupar puestos de jornada reducida, sobretodo, en las industrias de venta al por menor, hotelería y de servicios para adultos mayores. Si bien estas son carreras de inicio comunes, el impacto de la COVID-19 en estos sectores ha brindado a la Generación Z una experiencia de crisis única. Según ADP, este grupo etáreo fue el más afectado por la pérdida de empleos el año pasado, con un 11% de puestos de trabajo perdidos.

Estas primeras experiencias laborales en situación de caos ha convertido a estos jóvenes en personas más críticas y exigentes frente a sus expectativas del lugar de trabajo. Las empresas necesitarán recuperar la confianza de una generación que siente que los empleadores no dieron un paso al frente en un tiempo de crisis. Por otra parte, los Gen Z que aún no han finalizado su educación se encontraron con cancelaciones de clases y exámenes, graduaciones demoradas, pasantías interrumpidas y un cambio abrupto a una educación virtual. Todo esto en un momento en el que deberían estar entusiasmados por su paso a la adultez. Una jugada inteligente por parte de los empleadores sería monitorear cómo se desarrollan estas primeras experiencias en la fuerza laboral. El trauma de sumarse al trabajo en un momento tan tumultuoso puede ser duradero y es probable que afecte la forma en que la Generación Z ve el lugar de trabajo en general.

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