«Hermana, soltá la panza», la campaña que hackea el «operativo bikini»

Agustina Mereles Alonso

Más de 1300 mujeres se sumaron a la propuesta de la comunidad de Mujeres Que No Fueron Tapa y compartieron fotos de sus panzas. El objetivo de esta campaña es que las mujeres muestren sus cuerpos reales y romper con el mandato social de «meter la panza».

Bajo el hashtag #HermanaSoltáLaPanza, el perfil de Instagram Mujeres Que No Fueron Tapa (MQNFT) lanzó su campaña para que las mujeres lleguen al verano mostrando sus cuerpos libremente. La dinámica consistía en que mujeres de todas las edades compartieran fotos de sus panzas en esa red social. En un mes, ya se sumaron más de 1300 mujeres que se animaron a «soltar la panza».

Lala Pasquinelli es la creadora de MQNFT y de esta exitosa campaña. «El objetivo era hackear esta comunicación que dice que solo los cuerpos delgados, que encajan en el ideal de belleza, “llegan al verano” y pueden disfrutarlo. El fin es cuestionar esto y volver a la idea de que todos los cuerpos son válidos», explica Lala. Además, resalta que este sistema lleva a las mujeres a vivir en una vergüenza estructural en relación a sus cuerpos «que nos impide ser, aparecer, mostrar lo que tenemos para mostrar y decir lo que pensamos, porque la mirada está puesta en que no somos suficientes».

Si bien estos mandatos provienen de la sociedad en general, las mujeres solemos aprender a «meter la panza» desde muy pequeñas. A pesar de que es un acto que aprendemos por imitación y a través de las imágenes, las primeras que suelen educarnos en esta acción son mujeres de nuestro círculo cercano. La apertura de estos espacios de conversación permite que las mujeres se reúnan, compartan y se encuentren las unas en las otras. Un punto interesante que se puso sobre la mesa en esta campaña es aquello que el sistema de belleza hegemónico quita a las mujeres. «Este mandato de belleza por el que estamos atravesadas nos roba el tiempo, la plata, la voz y la participación en espacios de forma material y simbólica. Es un modelo que nos quiere cada vez más disminuidas, más pequeñas. Esto tiene un montón de consecuencias, no solo la consecuencia literal de ocupar menos espacio físico, sino también de ir desapareciendo de los lugares. Nos roba en términos de disfrute, de goce, del amor, de recibir afecto».

El hastag de #HermanaSoltáLaPanza surgió en 2018 y se utilizaba en distintas publicaciones. Lo diferente de este año fue que, desde MQNFT, invitaron a sus seguidoras a compartir imágenes de sus cuerpos y sus historias en relación a sus panzas. En los testimonios que comparten en su perfil, podemos leer cosas como: «es la primera vez que veo cuerpos como el mío», «me siento mejor después de ver cuerpos como el mío porque me doy cuenta de que no estoy fallada», «me hicieron creer que no merezco la mirada de un hombre, que no podía llegar a ser exitosa, me hicieron creer con 12 años que daba pena». Lo que más emociona a Lala son aquellas mujeres que, gracias a la campaña, se animaron a dar grandes pasos en sus vidas como animarse a usar bikini, calzas cortas, a entrenar en top, entre muchas otras acciones. «Abrimos una conversación y nos dimos cuenta de que hemos vivido oprimidas, y entonces dejamos de pensar que somos nosotras las que tenemos un problema, sino que el problema está afuera de nosotras. Hay algo que se relaja cuando te das cuenta de que no sos una falla del sistema, sino lo que falla es el sistema», dice ella emocionada.

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