Dos jóvenes argentinos finalistas del Global Student Prize por haber creado aplicaciones inclusivas

Agustina Mereles Alonso

Mario Sánchez y Lisandro Acuña son jóvenes de 17 años que utilizaron la tecnología para mejorar la calidad de vida de su comunidad. Desde el jueves pasado forman parte de los 50 finalistas de 94 países de todo el mundo. El ganador se obtendrá cien mil dólares para financiar su proyecto.

Dos adolescentes argentinos compiten en la final del Global Student Prize: Mario Sánchez y Lisandro Acuña, ambos de 17 años. Los jóvenes fueron seleccionados el jueves pasado como finalistas por las aplicaciones inclusivas que crearon. Junto a otros 48 jóvenes, participan por cien mil dólares para financiar sus proyectos.

Mario Maximiliano Sánchez es oriundo de la provincia de Salta y miembro de la comunidad wichi de General Mosconi. A sus 17 años creó una aplicación que traduce del español al wichi y viceversa. Algo importante es que no necesita conexión a internet para funcionar. «El mundo creó aplicaciones que traducen inglés, japonés, pero nunca pensaron en los wichis», expresó en una entrevista a Cadena 3. En la página oficial del concurso, el joven declaró que, de ganar, utilizaría el dinero para mejorar su casa y comprar un medio de transporte para visitar a los miembros de su comunidad que necesitan ayuda para escribir. Además, compraría herramientas y repuestos para teléfonos celulares, tabletas y computadoras para hacer crecer su negocio.

Mario estudia en la Escuela de Comercio 5.005 Juan XXIII, hasta la cual camina una hora todos los días. Allí, su maestra Eva le prestó una computadora para realizar sus tareas y lo motivó a participar en concursos de poesía y clubes de matemáticas. Como consecuencia, el adolescente ganó varios premios: el primer puesto en las Olimpiadas de Matemáticas Canguros, el primer premio en el Concurso Provincial de Literatura (poesía de género), el segundo premio en el Concurso de Literatura de Güemes (relatos de género), y el segundo premio en los Juegos del Torneo Cultural Evita a nivel nacional (poesía).

Por su parte, Lisandro Acuña desarrolló LectO, una aplicación de escritorio gratuita. Consiste en un editor de texto con características especiales: utiliza la fuente Open Dyslexic, hecha por especialistas y pensada para gente con dislexia; integra foto por palabra, lo que permite diferenciar palabras confusas a través de imágenes con tan solo pasar el mouse sobre estas; ofrece color por letra, para diferenciar letras confusas; y brinda lectura en voz alta en múltiples idiomas.

El proyecto lo inició en 2019 junto a tres compañeros del colegio ORT de Buenos Aires. Con este invento pudieron observar que varias personas en su clase sufren de dislexia. LectO llamó la atención de Microsoft y DISFAM, la ONG iberoamericana más importante para la dislexia. Ambos les ofrecieron su apoyo e invitaron a Lisandro y su equipo a presentar la aplicación en su conferencia bianual en Mallorca, España. Hasta el momento, LectO ha ayudado a 5000 personas.

Lisandro declaró a la organización del concurso que, en caso de ganar el premio, donará una parte de los fondos a sistemas educativos de los países en desarrollo, para comprar computadoras, mejorar el acceso a Internet y brindar otras cosas básicas para la educación del siglo XXI. Al mismo tiempo, invertiría parte del dinero en proyectos personales como LectO y Unicope, que cree que tienen el potencial de cambiar el mundo para mejor.

¿Qué es el Global Student Prize?

El Chegg.org Global Student Prize es entregado junto a la Fundación Varkey. En la página oficial se especifica que el premio se le entrega «a un estudiante excepcional que tenga un impacto real en el aprendizaje, en la vida de sus compañeros y en la sociedad». La participación está abierta a todos los estudiantes a partir de los 16 años y que formen parte de «una institución académica o en un programa de formación y habilidades. También pueden optar al premio los estudiantes a tiempo parcial y los matriculados en cursos en línea», se aclara en las bases.

Tanto Chegg.org como la Fundación Varkey son creadoras del Global Teacher Prize. Este año hay dos docentes argentinas nominadas al galardón: Gisela Gómez, del Instituto Provincial de Educación Técnica N.° 85 en General Paz, Córdoba, y Ana María Stelman, maestra de la primaria N.° 7 del barrio Hipódromo de La Plata. El o la ganadora del premio recibirá un millón de dólares.

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