Candelaria Efe, el tatuaje, la ilustración y la fotografía como estilo de vida

Agustina Mereles Alonso

Candelaria Ferreyra es mendocina, tiene 29 años y es artista visual. Tras volver a Mendoza luego de haber vivido algunos años en Córdoba, encontró en la fotografía la oportunidad de expresarse y conocer gente. Desde hace tres años se animó a emprender en el mundo del tatuaje y la ilustración, convirtiéndose en una de las tatuadoras más elegidas de la provincia.

Candelaria Ferreyra, o Candelaria Efe como la conocen en las redes, es una joven tatuadora de 29 años. Nació en Mendoza, pero vivió gran parte de su infancia y adolescencia en Córdoba. Al regresar a su provincia natal no conocía a mucha gente, por lo que su papá le prestó una cámara de fotos que Cande empezó a usar para «jugar» y adentrarse en el mundo de la fotografía. Pronto empezó a sacar fotos en eventos culturales y subirlas a Facebook, la red social furor de ese momento. Fue en esa plataforma que un fotógrafo que trabajaba en la prensa del Gobierno de Mendoza la descubrió y le ofreció trabajar con él. Paralelo al trabajo que tenía en prensa, Cande continuaba creciendo en la cobertura de eventos culturales y recitales, que era lo que más le gustaba retratar.

De manera desafortunada, tras haber ahorrado e invertido en un equipo nuevo, Cande fue estafada por un local de tecnología mendocino. «Fue un quiebre inmenso para mí», asegura aún con dolor e impotencia, porque el negocio que la estafó sigue existiendo. Frente a esa decepción, se vio obligada a reinventarse y comenzó a hacer ferias de diseño y arte itinerante, luego trabajó un tiempo en relación de dependencia y, finalmente, comenzó a incursionar en el mundo del tatuaje. «A mí me encanta dibujar desde siempre. Es también una forma de de comunicación visual, es un lenguaje visual. Y dije: “Bueno, hay que ver cómo se hace”. Compré el equipo, arranqué y no paré más. Ha sido una sorpresa para mí, nunca pensé que iba a terminar dedicándome a esto, pero es hermoso. Realmente me siento muy cómoda», cuenta emocionada. Como emprendedora nata, también está incursionando en la ilustración, algo que siempre quiso hacer.

—¿Qué estilo de tatuajes hacés? ¿En que te inspirás para hacer tus diseños?

—Hago diseños personalizados, no copias. Me lo planteé de esa manera desde el comienzo. Hago una pieza única para cada persona y trato de siempre ponerle mi impronta, pero también con muchísimo respeto y escuchando a cada persona que viene a tatuarse. Lo tomo con mucho respeto y siempre voy aconsejando, pero la decisión final la tiene siempre la persona que se tatúa. El estilo que hago se llama «fine line», que son líneas finas. Para este estilo uso agujas muy finitas. También hago un poco de puntillismo y puntillismo de arrastre. Abordo temáticas como la botánica, cuestiones sensibles, la naturaleza, la montaña, las mujeres, el feminismo, el universo.

—¿Qué cosas tomás de la fotografía y el arte visual para el diseño de tatuajes?

Está súper conectado porque, en definitiva, es una creación que está queriendo decir algo y que está atesorando algo importante de tu vida. También fue una herramienta que me sirvió muchísimo para tatuar y para dibujar, porque es componer y descomponer visualmente. La fotografía me ayudó a pensar los encuadres y los elementos para que el mensaje sea más impactante. También me ayudó con el tema de la luz, las sombras, cómo proyectar. Por supuesto, he podido también, por medio de esa herramienta de la fotografía, hacer fotos de los tatuajes que se vean bien, que sean de calidad. Y eso también suma muchísimo, porque no es lo mismo ver un Instagram con fotos de tatuajes que se ven bien, con buena luz y definición, que uno cuyas fotos no son muy buenas. Quizá pensás que el tatuaje no está bueno, cuando en realidad es que no estuvo bien sacada la foto.

—¿Qué planes tenés para el futuro?

—¡Tengo ganas de hacer tantas cosas! Pero me he empezado a ordenar, porque ser independiente es un gran desafío. Ser una persona organizada me cuesta un montón, a pesar de que voy llevando un organigrama. Vivo más el semana a semana. Como plan a largo plazo me he propuesto viajar. La excusa es «no tengo plata» y es cuestión de darme cuenta de que el tatuaje es una herramienta que puedo llevar conmigo a donde sea y que en todas partes del mundo se tatúa. También tengo muchas ganas de meterle a la Ilustración y a los cuadros. Hace poco llevé ilustraciones impresas (postales, láminas y calcos) a un multi espacio que está en la Galería Caracol. Fue muy importante para mí. Es re lindo, porque hay repercusión. Yo por ahí hago cosas sin expectativas y después hay una respuesta positiva que también me impulsa. 

—En tus redes sociales, además de publicar tu trabajo, también hablás de tu día a día, de ciertas temáticas o problemáticas y tenés muy buena respuesta. ¿Cómo lo lograste?

— Creo que para ser independiente tenés que autoconocerte; es mucho trabajo emocional. A principio de año tuve una situación personal que me llevó a sentirme muy mal conmigo y con mi cuerpo. Lo compartí en Instagram y tuve una gran respuesta por parte de la gente que me sigue, fue re loco. A veces hay que hablar de lo que nos afecta, de los miedos, de los dolores. Eso hace que la comunidad que uno forma en las redes sea más auténtica, más real.

Cuidar la confianza

Cuando una persona elige al tatuador, no solo espera que haga un buen trabajo, sino que también se genere un espacio de total intimidad y confianza. Cande agrega que también existe una situación de «superioridad» por parte del tatuador. «Cuando estoy tatuando, la persona está en un momento vulnerable. Ella está entregando y confiando ciegamente su cuerpo a quien tatúa», explica. Es por esto que desde que inició su camino en el mundo del tatuaje, y tras haber vivido situaciones desagradables en carne propia, tomó con mucha seriedad la relación y confianza que sus clientes depositan en ella.

El machismo también atraviesa a este oficio y Cande ha puesto en debate varias veces el tema en sus redes. «El mundo del tatuaje siempre ha sido liderado, como muchos otros oficios, por hombres. Lo bueno es que cada vez somos más mujeres tatuando y la rompen, eso me encanta», asegura. Además, agrega: «Muchas chicas vienen a tatuarse y me cuentan situaciones que han vivido. Para mí es loquísimo que hoy sigamos sufriendo abusos y situaciones horribles que no son admisibles».

¿Te quedaste con ganas de conocer más a Candelaria? Escuchá la entrevista completa en nuestro podcast de «Hoy Emprendemos» en Sportify.

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2 comentarios sobre «Candelaria Efe, el tatuaje, la ilustración y la fotografía como estilo de vida»

  1. Hermosa nota, conocer al ser humano que está detrás de quien va a plasmar un tatuaje en tu piel para el resto de tu vida debería ser imprescindible, y Cande es un ser excepcional que hará de esta experiencia algo sublime!

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