Eva Milanesio: surgió como «influencer» en plena pandemia (pero detrás hay 23 años de trayectoria como emprendedora)

María Emilia Castillo

En plena incertidumbre por la pandemia, se reinventó y en un año sumó más de 23.9k seguidores en su cuenta de Instagram, convirtiéndose en la influencer cordobesa de los eventos. Hoy nos cuenta sus secretos y estrategias.

Foto: Cortesía de Nicolas Tita

Eva Milanesio es cordobesa y tiene 43 años. «La Eva», como la llaman vecinos y amigos, con sus «zapas», calzas y remerón, recorre el barrio San Vicente que la vio crecer. Su primer trabajo fue a los 16 años como promotora, pero su verdadera vocación como decoradora nace hace más de dos décadas: «comencé haciendo decoraciones con flores y globos»; era lo que estaba de moda en ese momento, y desde allí construyó su marca registrada Eva Milanesio-Creación en Eventos. «Todo era prueba y error. En esa época no existía la profesión de decorador de eventos. Fui creciendo conforme a la demanda de los clientes; aprendía y hacía a medida que surgían pedidos. Lo que aprendí fue por libros de flores y decoración de interiores que me regalaron. Eran tendencias que venían de afuera, muchos libros traídos de Estados Unidos. Y poco a poco me fui interiorizando en el tema». Eva está casada con Lucas y fue madre a los 20 años de Franco, hace 12 años tuvo a Ángela y, por último, llegó «intensamente Camilo», que ya tiene 3 años. «Ellos comparten conmigo cada uno de mis diseños, se involucran, están acostumbrados a estar rodeados de flores, globos y objetos de decoración en su vida cotidiana».

Recuerda entre risas que su primer álbum de fotos para vender lo hizo sacando fotos de internet Explorer. «Me pasé casi 3 meses metida en un cíber bajando fotos para imprimir y armar esa carpeta, que aún conservo». Después, con el crecimiento de su marca, llegaron cursos en un instituto de señoritas: «ahí estudié decoración de interiores y vidrierismo». Luego se especializó en el Instituto Mariano Moreno en Córdoba, hizo cursos con Gloria César y Bárbara Diez, y profundizó sus conocimientos con los reconocidos ambientadores de eventos, Martin Roy y Ramiro Arzuaga, en Buenos Aires.

En los últimos años, llegaron grandes logros, como trabajar en la televisión cordobesa y llegar a las escenografías de teatro en Villa Carlos Paz. Antes de que la pandemia volviera a golpear fuerte el rubro de eventos, este año ganó el Premio Carlos a la Mejor Escenografía y Ambientación, por su intervención en la obra La Mentirita, en el Teatro del Lago. 

¿Cuándo y porqué fue que decidiste ser emprendedora?  

—Creo que desde muy chica tenía esta iniciativa de ser emprendedora; mis papás tenían una librería y yo salía, con 10 años, a vender libretitas a los negocios. Desde muy chica ya venía conmigo esto de emprender. Y con mi profesión, el impulso de ser emprendedora revivió cuando alguien que trabajaba conmigo me dijo que yo era alguien gracias a él. Eso fue el disparador para poner todo de mí para diseñar, crear y llegar a ser quien soy. Pero cuando descubrí el mundo de las bodas y eventos, fue mi verdadera motivación.  

¿Cuáles son las principales fortalezas de tu negocio Eva Milanesio-Creación en Eventos?

—Creo que la principal fortaleza de mi emprendimiento es mi familia y su apoyo incondicional. En mi trabajo no existen los fines de semana, todos los días son lo mismo. Aceptar y no ponerme condiciones, dejarme ser, me permite seguir adelante y no bajar los brazos. La segunda, son mis ganas de crear y llevar la magia a cada rincón que pueda decorar. Cuando tenés la suerte, como yo, de trabajar de lo que te gusta y apasiona, las cosas se ven a veces un poco más fáciles, aunque ser emprendedor es muy difícil. 

Uno de los rubros más afectados durante la pandemia sin duda es el tuyo. ¿Ahí nace Eva Milanesio, la influencer?

Totalmente. El rubro de los eventos, la decoración, el catering, es uno de los más castigados, y creo que va a ser al que más le cueste reponerse, ya que no es algo de primera necesidad. Lamento ver cómo muchos colegas o amigos ya cerraron sus empresas. 

Siento que la palabra «influencer» todavía me queda un poco grande. Pero la verdad, nace sin querer. En un momento no sabía qué hacer; de golpe me encontré sin trabajo, desorientada, parada en la nada misma. Entonces dijimos «bueno, a ver, hagamos algo con esta herramienta (Instagram)», y arranqué haciendo un vivo. No quería que la  gente se olvidara de celebrar, estaba convencida de que la pandemia era algo del momento. La verdad, nunca me imaginé cómo se darían las cosas.

¡Fue buenísimo! La gente se empezó a enganchar; en un principio, tenía pocos seguidores, creo que tenía menos de 1000. El tema del primer vivo fue cómo nos sentiríamos cuando volvieran los eventos. Cada vez se prendía más y más gente, y así empezaron a contactarse emprendedores que querían mostrar sus productos, que les hiciéramos publicidad. La estrategia fue dejarme llevar y ver qué iba funcionando.

Su escenografía en la obra La mentirita, en el Teatro del Lago de Villa Carlos Paz.

El tesoro más preciado, casi 24 mil seguidores. Pero, ¿has podido capitalizar económicamente o de alguna forma tu éxito en las redes?

—La verdad, SÍ, totalmente capitalizado. La gran mayoría de los seguidores han comprado o han conocido nuestros productos, consultan mucho, pero sobre todo nos recomiendan. Es increíble lo que siento que hemos logrado. Recibir mensajes desde Alemania, México, España, inclusive de Australia, como nos ha pasado, o de cualquier punto de nuestro país, para acercar un globo, una torta, un presente de los que realizamos a un ser querido, es impagable. Siento esa sensación de ser el puente que los une con alguien que vive en Córdoba. La pandemia hizo que mucha gente no pudiera verse; la felicidad de alguien al recibir un presente es la mejor forma de capitalizar todo lo que hago en las redes. Honestamente, estoy orgullosa de poder acercar a familias y amigos. Cada producto que entrego guarda una historia que de alguna forma me une a ellos.

¿Cuáles creés que son los puntos claves que hacen que tu contenido sea bien recibido por tus seguidores?

—Creo que el punto principal fue ponerle un rostro a ese producto que estábamos promocionando. Lo esencial y lo que la gente valora es que me muestre tal cual soy, una persona común y corriente como ellos. Yo, «Eva», era quien estaba detrás de ese ramo de globos, esa torta, ese festejo en casa. Y después poder comunicar creativamente cada propuesta. 

—Según tu experiencia, ¿cuáles herramientas de Instagram te dan más resultado?

—La verdad que soy bastante autodidacta, mucho es prueba y error. En mi Instagram funcionan mucho las historias con buenas fotos, también los videos en tiempo real, o sea, el video mostrando todo lo que estoy haciendo. Y es fundamental chequear las estadísticas, en qué días y horarios tenemos más visualizaciones, para que aquello que queremos mostrar, tenga buena llegada.

¿Qué consejos darías a emprendedores que quieren usar sus redes para vender?

—Es fundamental animarse y arriesgarse, tirarse a la pileta de una. Es muy importante hacer algún curso de redes para saber cómo poder utilizar mejor esta gran herramienta. Crear contenido de nuestros productos contando la mayor cantidad de detalles posibles. Ser creativos, poner nuestra impronta a cada producto y en cada paso que damos. Como siempre digo: «los pequeños detalles, marcan la diferencia».

A simple vista hay menos hombres organizando y decorando eventos. ¿Por qué crees que pasa esto?

—Bueno, considero que hay muchísimos hombres que son grandes decoradores y organizadores, pero es verdad que son menos y menos visibles también. Quizás por una cuestión de prejuicio, podría decir; algo propio del rubro, que debemos ir modificando, pero mucho de la sociedad en general. Como en todos los ámbitos, hay que aprender bastante todavía. Me ha tocado trabajar con muchos decoradores y en muchas ocasiones son mucho más detallistas e inclusive menos conservadores que las mujeres.

Mi esposo, _que nada que ver con esta profesión, pero que sí trabaja a mi lado, en más de una oportunidad aporta sus detalles a mis diseños y hacen la diferencia a mis trabajos.

Así que ¡¡BIENVENIDOS CABALLEROS!!

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Un comentario sobre «Eva Milanesio: surgió como «influencer» en plena pandemia (pero detrás hay 23 años de trayectoria como emprendedora)»

  1. Tengo la dicha de conocer a Eva,de formar parte de su familia,ya que estuve 28 años en pareja con su cuñado.
    Hace 4 meses que me separé, perdí una cuñada pero gané una amiga con la cual voy a poder contar siempre.
    Eva es una persona excepcional,agradezco habermela cruzado en esta vida.

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