Tefi de Chromática peluquería: «Todos tenemos la oportunidad de hacer algo grande»

Agustina Mereles Alonso

Estefanía Aguado Eugster es mendocina y tiene 24 años. Siempre supo que en su destino estaba el arte, pero no se imaginaba cómo. En plena pandemia creó Chromática, su propia peluquería especializada en crear diseños únicos y llamativos a través del color. En esta nota, Estefanía nos abre las puertas de su emprendimiento y nos invita a conocerla desde su verdadero corazón, ella y su equipo.

¿Qué fue lo más loco que te hiciste alguna vez en el pelo? Estefanía Aguado Eugster es una joven peluquera de 24 años que lleva el color a otro nivel. Así como anima a muchas personas a llevar coloridas cabelleras, ella se animó a abrir Chromática Hair Studio a fines del 2020, en plena pandemia. Todo lo que podía salir mal no pasó: los clientes no paran de llegar, su equipo de trabajo es una familia y ella es muy feliz haciendo lo que ama. El camino de su pasión no fue fácil, antes tuvo que sortear varias trabas personales y profesionales. Pero su gran constancia, determinación y curiosidad la fueron guiando hasta un curso de peluquería donde descubrió su amor tanto por las tinturas de colores y diseños únicos, como por la coloración convencional.

El nombre de Chromática surge por un álbum con el mismo nombre que lanzó la cantante Lady Gaga en mayo de 2020. «El álbum me fascinó. No solo por su contenido musical, letras y voz de Lady Gaga, sino también porque el concepto del álbum era muy distinto y el nombre me encantó», recuerda Tefi, como le dicen sus amigos. Así fue que decidió que «Chromática» sería el nombre de su peluquería, si es que algún día tenía una. Lo que ella no sabía en ese momento era que eso que soñaba iba a pasar en diciembre de ese año.

¿Cómo surge tu pasión por la peluquería y por el color?

—Creo que se remonta a mi niñez. Siempre me gustó muchísimo dibujar y pintar. Toda la vida estuve convencida de que mis pasiones, o lo que yo tenía que hacer en mi vida, tenía que estar ligado al arte. Pero, a su vez, lo acotaba mucho a un arte más plástico. La primera carrera que soñé con estudiar fue diseño, como a los 8 años. Pero bueno, mi mamá me dijo que esa carrera no me la iba a pagar, así que la primera que probé en su momento fue arquitectura porque me parecía que era algo similar al diseño. Arranqué arquitectura pero a los pocos meses me rebelé y me metí a diseño gráfico. Ahí aprendí un montón sobre teoría del color, que al día de hoy me es súper útil para todas las fórmulas que hacemos en la «pelu». ¿Cómo llegó la peluquería a mi vida? La verdad no sé. Fue un «voy a probar» y arranqué a estudiar en una academia, porque me resultaba interesante. Una vez adentro me enamoré, sobre todo el color, ya sean colores fantasía o, por ejemplo, un lindo rubio que también es súper entretenido y tiene su dificultad.

—¿Qué servicios brindan en el espacio en el que se encuentra Chromática?

—Actualmente estamos en un salón de estética bastante grande en el que, además de la peluquería, hay diferentes disciplinas: uñas, masajes, reiki, pedicuría, perfilado de cejas (que de eso nos encargamos en Chromática), depilación definitiva y tratamientos corporales y faciales. Está bastante variadito y está buenísimo también poder unirnos a otras mujeres emprendedoras. El ambiente es súper lindo porque, si bien todos hacemos cosas distintas, nos complementamos muy bien.

¿En Chromática estás vos sola o tenés un equipo?

—Tengo un equipo. En este momento somos cuatro personas que estamos todos los días y, eventualmente, somos 5, porque uno de los chicos solo peina en eventos. Somos dos las chicas que nos dedicamos al color y hay dos chicos que se especializan tanto en color como en cortes. 

Por suerte nos llevamos muy bien todos y eso es una parte re importante de Chromática y de haber podido llevar adelante el proyecto. Siempre pensé que no iba a poder trabajar con otras personas, pero se me dio la oportunidad de poder conectar con ellos, que eran amigos de antes. Todos son muy talentosos y súper comprometidos, tenemos una linda energía.

El equipo de Chromática.

—¿Cómo fue abrir el espacio de Chromática en plena pandemia?

—La verdad fue muy arriesgado, no sé ni cómo se me ocurrió hacer eso. Encima fue algo que surgió de la nada. Yo acababa de renunciar a mi trabajo en una peluquería y estaba ayudando a mi hermana en su emprendimiento de pastelería. Algunas personas que me conocían de antes me empezaron a pedir que les hiciera el cabello, las decolorara y demás, y yo iba a domicilio. Era tanta la gente que me escribía que tuve que decirle que no a muchas personas. Hablé con una conocida que tiene una peluquería para ver la posibilidad de alquilarle un espacio y estuve trabajando ahí, pero se complicaba el tema de horarios porque quizás había días que ella abría más tarde o se iba temprano. Ahí empecé a pensar que con la plata que le pagaba a ella podía pagar un espacio minúsculo, pero que fuera mío. Así lo hice y traté de decorarlo lo más lindo que se podía para que las clientas y yo pudiéramos estar cómodas. Pensé que ahí me iba a quedar porque no tenía la idea de trabajar con otras personas. Un día hablando con Valeria (la chica que hace las uñas en el espacio), me comenta que quiere ampliar su espacio y en chiste le dije que abramos algo juntas, y el chiste terminó siendo Chromática.

—¿Cuál fue el trabajo en la pelu que te representó el mayor desafío?

—Creo que uno que hice con muchos colores. Era la primera vez que lo hacía y necesitaba probarlo porque me había obsesionado. No había visto en Mendoza que hicieran algo así. Estuve como 16 horas haciéndolo, pero me encantó porque siento que también representa el alma de Chromática: puro color y buena onda.  

Los sueños también se cumplen a los 24

Animarse a emprender es un camino difícil y, a la vez, muy satisfactorio. Tefi persiguió sus sueños desde chica y a los 24 ya tiene en su haber varios cumplidos. Según nos contó, el proyecto de tener su propio espacio de peluquería lo imaginó para «más adelante». «Creo que todavía no caigo. A veces nos estamos matando de risa con el equipo y de repente digo: «¿Se dan cuenta de que es la cuarta vez que vuelve esta clienta?» y ahí me cae la ficha de que vuelve porque confía en nosotros y tengo mi lugar», cuenta emocionada.

Como mujer joven y emprendedora le preguntamos sobre cómo ve la realidad del país para aquellos otros jóvenes que, como ella, quieren dar el paso para tener su propio negocio. Algo que destacó en su respuesta es que «uno tiene que confiar en lo que tiene para decir o para dar». Si bien a Tefi no le gusta decir que las cosas suceden «por suerte», porque el esfuerzo y la constancia son la base del emprendedor, sí cree que es importante saber reconocer aquellas oportunidades y/o personas que pueden ayudarte, acompañarte en el camino y, quizás, hacer que el sueño se cumpla antes. «Cada uno de nosotros puede crecer y encontrar la forma en la cual podamos expresar lo que queremos expresar, y que a la gente le guste, le llame la atención y se sienta identificado con lo que uno expresa», finaliza esta mujer que va por todo.

¿Te quedaste con ganas de conocer más sobre Chromática? Escuchá la entrevista completa en nuestro pódcast de Hoy Emprendemos en Spotify.

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