«Sugga Sex Shop», un emprendimiento donde el sexo y el placer son los protagonistas

Agustina Mereles Alonso

Patricia Vizzoni tiene 42 años y vive en Córdoba. Es mujer emprendedora y mamá de Emma e Iván. En pandemia se decidió a emprender y comenzó a tejer muñecos, también conocidos como amigurumis. Al poco tiempo cambió de rubro y abrió Sugga Sex Shop, una tienda en línea dedicada al placer.

A la hora de emprender no hay que tener miedo de cambiar de rumbo, todo es prueba y error. Patricia Vizzoni sabe bien de esto porque en 2020 comenzó tejiendo muñecos y hacia finales del 2021 saltó al rubro del placer sexual cuando inauguró «Sugga Sex Shop». A sus 42 años ya no tiene vergüenza a la hora de hablar de sexo, placer y juguetes y accesorios sexuales cuando sus clientes recurren a ella.

La dueña de Sugga Sex Shop también es madre de dos pequeños, Emma e Iván. En las mañanas, los chicos no están en casa así que aprovecha esos momentos para armar pedidos, sacar fotos, contestar mensajes y demás. Patri se enamoró de ser una mujer emprendedora y pone todo su empeño en capacitarse en distintas temáticas y en sacar adelante su proyecto.

—Empezaste con amigurumis, que son muñecos tejidos, y luego pasaste al rubro del sex shop. ¿Cómo fue que hiciste ese cambio rotundo?

—La verdad es que con chicos mucho no se puede hacer y menos encerrada en pandemia. No me quedó otra que matar el tiempo con algo y empecé a tejer, que era algo que hacía desde chica. Fue un afianzar las técnicas, copiar patrones y demás, pero como no se gana mucho, dije «algo más tengo que hacer». Surgió la idea del sex shop con una amiga, pero después no pudimos hacerlo juntas y seguí sola. La idea era vender algo de manera virtual y el sex shop era perfecto, porque a la gente no le gusta mucho ir al local por vergüenza. La idea también era asesorar y sacar dudas a quienes lo necesiten, la atención es fundamental.

—¿La gente se anima o llega muy tímida a hacerte consultas?

—Al que tiene dudas se lo va orientando en tamaño, funciones y demás. Y el que ya sabe lo que quiere, simplemente se le vende. Obviamente es más interesante la gente que viene con dudas, porque podés explayarte más.

—Específicamente, ¿qué productos ofrecés?

—Yo arranqué con un surtido de macizos, consoladores y productos para personas gay y lesbianas. Ahora incorporamos masturbadores para hombres, lencería, esposas, plugs anales, lubricantes, aceites para masajes, entre muchas otras cosas. Hay mucha variedad, porque el público es muy variado. La idea es ir incorporando siempre distintos productos para que la gente pueda elegir. Por ahí se meten a la página a buscar un vibrador, por ejemplo, pero hay tanta variedad que se terminan diciendo «empiezo con esto y después puedo seguir con otra cosa». Eso es lo lindo de vender por Internet, la gente puede ver el catálogo tranquilamente.

—¿Cómo es el público que llega a Sugga?

—Tenés de todo. Tenes juventud, tenes matrimonios que nunca han probado nada, entonces tenés que mostrarles y explicarles las funciones de cada cosa, y gente grande, tanto hombres como mujeres. Hay un rango de edad de 30 años para arriba, pero siempre llega gente de todas las edades y gustos.

—¿Qué recomendás para empezar a usar juguetes sexuales?

—Lo que más muestro en la página son aquellos elementos que atraen al público que va a empezar a usar juguetes sexuales, como consoladores y anillos peneanos con o sin vibrador. También recomiendo empezar con algo estéticamente lindo, que atraiga, ya sea para una pareja o para una persona sola.

Sugga se viene con todo en el 2022

Por supuesto que el objetivo siempre es crecer, tanto en ventas como en productos. Pero el sueño de este año es sumar lencería propia a Sugga. «La idea es conseguir una costurera que pueda hacer productos de mayor calidad. Por ahí en los mayoristas la calidad no es muy linda. Hay cosas que son muy finas y que se pueden anexar como un producto importante a la marca», nos cuenta esta emprendedora que va por todo. Otro objetivo a cumplir es posicionar la marca y llegar a nuevos clientes que reconozcan a Sugga por su atención. «Si bien uno quiere hacer que el tema del sexo no sea tan tabú y hablarlo, por supuesto que no vamos a mandar una caja que diga “sex shop”; pero sí buscamos que el cliente no tenga vergüenza en preguntar y sacarse dudas», expresa Patricia como idea principal de este proyecto.

¿Te quedaste con ganas de conocer más sobre Sugga Sex Shop? Escuchá la entrevista completa en nuestro podcast de Hoy Emprendemos en Spotify.

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