Esencias, medicina natural: «Me defino mujer emprendedora con mucho orgullo»

Agustina Mereles Alonso

Natalia Tripodi es la creadora de Esencias, un emprendimiento que nació del deseo de conocer otras formas de percibir y tratar la salud y la enfermedad. A través de la terapia floral, la aromaterapia y la cosmética natural, Natalia logra llegar desde Buenos Aires a cada rincón del país con sus productos y servicios.

Natalia Tripodi tiene 38 años y vive en Capital Federal, Buenos Aires. Es  licenciada en trabajo social y ejerce su profesión en el sector de pediatría de un hospital público. Hace 7 años Nati creó Esencias, un emprendimiento que inició siendo de terapia floral y luego se expandió hacia la aromaterapia y la cosmética natural.

La historia de Esencias comienza con la llegada de su segundo hijo, que coincidió con el nombramiento en el hospital en el que aún hoy trabaja. Para ella fue muy movilizante encontrarse siendo mamá de dos nenes chiquitos y conocer de cerca todo lo relacionado al ámbito de salud. Fue en ese momento en el que se empezó a cuestionar el modelo médico hegemónico y conoció a mucha gente que tenía conocimientos populares, ya sea porque vive en otros lugares o porque en sus comunidades las enfermedades se curan con productos naturales: yuyos, cremas, ungüentos y demás preparados. «Todo esto me llevó a interiorizarme más sobre la medicina natural, terapias alternativas, y a entender a la enfermedad como algo más holístico», cuenta la emprendedora. En esta búsqueda, lo primero que hizo fue realizar un curso de terapeuta floral.

La terapia floral se basa en el sistema de Bach, que está compuesto por 38 flores. En esos 38 remedios naturales está contenido todo lo necesario para ayudar y favorecer la frecuencia que nos conecta con el estado de bienestar, por consecuencia, con la salud. El tratamiento consiste en un gotero que se prepara después de una entrevista con el consultante. La intención es armar cada preparado en función de la necesidad de cada una de las personas. La manera de consumirlo es desde el gotero o diluirlo en agua. Son 4 gotitas en 4 tomas diarias. También se puede sumar a cremas, jabones y preparados aromáticos. Según nos cuenta Natalia, llegan consultantes que ya están atravesando alguna enfermedad y utilizan esta terapia como complemento a la medicina tradicional.

—¿Cómo te llevás con las redes sociales?

—Al principio fue súper intuitivo, las fotos no eran lo que son hoy. Por supuesto que en la medida en que quise hacer de Esencias algo más profesional, me tuve que valer de cursos, charlar gratuitas, vivos de Instagram. Soy súper consumidora de Instagram; sigo a muchas mujeres emprendedoras. Ellas me ayudan a empatizar y me resulta súper inspirador: si ellas pueden, yo también.

—¿Cómo acoplás tu trabajo, la maternidad y el emprendimiento?

La verdad es que me arreglo súper bien. Todas las escenas temidas, y todo lo que al principio pensaba que quizás no podía, logré hacerlo. Yo trabajo por la mañana en el hospital y mis hijos van a la escuela por la tarde. Entonces, cuando regreso del trabajo, tengo media tarde disponible para dedicarme a Esencias hasta que ellos salen del cole. Por supuesto, me valgo de gente que colabora conmigo: gente que me ayuda con los envíos, a embalar, a etiquetar. En el proceso de la construcción de Esencias he aprendido a delegar, cosa que para mí era complejo.

—¿Cómo te llevás con la mujer emprendedora que sos?

—Me llevo muy bien. Me costó, porque a veces no confiamos, o a mí me costaba cómo capitalizar todo este aprendizaje y conocimientos. Hoy me defino con mucho orgullo como mujer emprendedora, me siento poderosa.

Muchas opciones, todas naturales

En esencias ofrecen servicios y productos naturales que apuntan al equilibrio personal y ambiental. El principal servicio que brindan es el de la terapia floral. Este consiste en una atención personalizada y basada en las necesidades de cada uno de los consultantes. Cada preparado es elaborado con mucha responsabilidad, amor y pasión. También cuentan con productos relacionados a la aromaterapia: atomizadores, disfusores, jabones, splash, sahumos, bombas de baño y velas de soja. La cosmética natural es la tercera pata de este emprendimiento. Cuentan con cremas corporales, aguas micelares, aguas de limpieza, aguas de florida. «Son nuestras propias versiones de esto que ya conocemos y que mejoramos todo el tiempo», aclara Nati.

Algo que destaca a esta marca es que trabajan en función de la demanda y de lo que los clientes van pidiendo. «Nuestra marca registrada es la construcción con el otro, hacemos participar a nuestros clientes en el proceso del día a día», asegura.

Siempre para adelante

Como buena emprendedora, Nati sueña con que su emprendimiento crezca. Así como tiene clientes en todo el país, también recibe muchas consultas desde el exterior. Es por esto que su objetivo a corto plazo es llegar con sus productos a otros países. «Después no sé, me dejo fluir y me dejo llevar», asegura. Es que el crecimiento de Esencias es tan grande que nunca se imaginó estar mandando productos que hace con sus manos a provincias como Tucumán, Neuquén o Santa Cruz, y que después le vuelvan a pedir. Eso ya es un sueño hecho realidad. «Entiendo que hay que tener una estrategia, una planificación, pero me cuesta. Soy más de la improvisación», finaliza esta gran emprendedora.

¿Te gustó esta publicación?

¡Hacé clic en las estrellas para calificarla!

¡Lamentamos que esta publicación no te haya interesado!

¡Mejoremos esta publicación!

Decinos cómo podemos mejorar esta publicación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *