Yoga: un camino de acercamiento y exploración interior

Editorial MujeresHoy

La disciplina busca la integración armónica de los tres planos existenciales del hombre: mente, cuerpo y espíritu, en sintonía con el universo.

Cuando decidí acercarme a esta milenaria disciplina, lo hice buscando principalmente una actividad física, algo más suave que los entrenamientos habituales de un deporte, una clase de aeróbicos o un gimnasio. Grande fue, sin embargo, mi sorpresa al descubrir desde mi primera práctica una ventana hacia un inagotable e interesante mundo –nuevo hasta ese momento para mí– y absolutamente pleno de riquezas.

Fue así que en 2015 comencé a practicar y estudiar Purna Yoga Integral y, con el tiempo, también me formé en Hatha Vinyasa Yoga. A las prácticas y al cursado sumé mi propio emprendimiento, Yoga por los Caminos del Vino –que ofrece experiencias de bienestar en escenarios vitivinícolas–, y finalmente la coordinación de la sala Anantaya, en la ciudad empresaria Chacras Park, en Chacras de Coria, Mendoza, donde además experimento con muchísimo respeto la inmensa felicidad de impartir clases.

El camino que llevo recorrido no ha sido largo, pero sí lo suficientemente amoroso, motivante y atractivo como para querer compartir en este espacio con ustedes, algo de lo que siento y he aprendido.

Déjenme contarles que en el yoga se integran la mente, el cuerpo y el espíritu del ser humano. Esta unión busca que los tres planos existenciales estén en perfecta sintonía, para lograr no solo esa integración del ser humano en sí, sino la del ser con el todo, entendiendo al todo como la consciencia universal: el Dios, la divinidad de la cual venimos y de la que somos parte; esa unión del individuo con el cosmos, con todo el universo. Podemos decir, entonces, que el yoga es un conjunto de técnicas aplicadas al desarrollo integral y el perfeccionamiento del ser humano.

Según el autor Danilo Hernández (Claves del Yoga, 2014), «es importante matizar que el yoga en sí no es una escuela filosófica, religión, organización o grupo de personas concreto, sino la propia posibilidad de evolución y crecimiento personal. Muchas escuelas filosóficas, religiones y grupos han tomado parte de sus prácticas como medio para alcanzar sus objetivos. Pero el yoga sigue siendo independiente de toda asociación, institución o grupo concreto».

A este camino de experiencia personal llegan, sin dudas, personas con distintas expectativas: aquellas que buscan vigorizar y flexibilizar el cuerpo; aquellas que quieren desarrollar la concentración, calmar la mente y relajarla; aquellas que buscan equilibrio, paz y mayor conocimiento de ellas mismas. Danilo Hernández dice al respecto: «en muchos casos, la práctica del yoga se convierte en la vía hacia un conocimiento superior y la realización personal. El objetivo lo marca el propio practicante y el yoga nunca pide creer en nada, salvo lo que uno experimenta por sí mismo».

Existen diferentes ramas y caminos en el yoga, conceptos que ampliaré en las próximas entregas. Normalmente, en una clase de yoga podrán encontrar ásanas (ejercicios corporales), pranayamas (ejercicios de control de la respiración), y ejercicios de focalización de la atención. Allí se desarrolla la conciencia corporal y la percepción de uno mismo, buscando mantenerse conectado al momento presente y a las sensaciones que se van experimentando.

Esta disciplina disminuye los niveles de estrés; tonifica y elonga los músculos; aumenta la flexibilidad de las articulaciones; incrementa la capacidad respiratoria; promueve la focalización de la atención mejorando la concentración; y acompaña el desarrollo de una buena salud física, emocional y mental, aportando innumerables beneficios a la vida espiritual o interior de cada practicante.

«El yoga te elige» fue una de las frases que más grabadas me quedó durante el segundo profesorado que cursé el pasado año. Así fue. Me sentí elegida. ¿Mi recomendación? Animate a acercarte, asomate un poquito y quizás vos también te sientas tocada y elegida por la varita del yoga, esa que hace magia en tu cuerpo, en tu mente, en tus emociones, en tu espíritu, y especialmente ilumina y enriquece tu corazón.

Alejandra Navarría. Directora de Yoga por los Caminos del Vino. Profesora de Purna Yoga Integral y Hatha Vinyasa Yoga. Coordinadora de la sala Anantaya, Chacras Park.

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