Y si no tengo propósitos, ¿qué?

Verónica Sirkovich

De un tiempo a esta parte, todos hablan de tener propósitos. Empresas con propósito. Emprendimientos con propósito. Personas con propósito. No tenerlos definidos me frustra.

¿Te leí la mente?

¿Te pasa que cuando leés sobre propósitos o alguien habla de ellos te sentís una extraña?

Tranquila. Te propongo compartirte algunas ideas al respecto.

Hace siete años decidí crear un ciclo de coaching llamado Mujeres con Propósitos. En ese entonces, no era algo que se hablara de manera tan cotidiana como ahora; sin embargo, la noción de propósito me salvó.

En medio de una profunda crisis profesional y personal, pensar qué era importante para mí, qué quería cuidar y qué me inspiraba me llevó a profundizar en el valioso aporte que significa tener en claro qué propósitos tengo.

La mayoría de las veces escuchamos que todos nacemos con un propósito en la vida. Desde el enfoque que hoy les quiero acercar, creo que no tenemos un solo propósito, sino muchos. Que esos propósitos no son los mismos a lo largo de nuestra vida; cambian en sintonía con nuestras transformaciones. Y que podemos declarar cuántos queramos a medida que vamos creciendo, evolucionando y mirando el mundo con diferentes ojos.

Los propósitos son la bocanada de aire fresco que te permite mantenerte en eje, aun cuando todo pueda desmoronarse a tu alrededor. Porque los propósitos te sostienen, te dan valor, te impulsan al coraje y a la valentía y son los motivadores de tus acciones diarias.

Tus propósitos te atraviesan de manera irreverente por todo tu ser y se filtran en cada conversación, movimiento o estado de ánimo que te particulariza.

Saber cuáles son tus propósitos te permite aprovechar al máximo tu tiempo, tus energías y tu sentir. Te enfoca, te da sentido, te simplifica la vida y contribuye a tu trascendencia.

Los propósitos no tienen un tamaño específico, ni una dimensión determinada. No son pequeños ni grandes. Son.

A veces dudamos si eso que tanto nos entusiasma es un propósito, porque entramos en la comparación con otros. 

Por eso quisiera que al menos te preguntes en qué momentos todo lo que sos se pone en marcha, fluye, transcurre sin noción de tiempo y lugar. Quizás allí puedas encontrarte de frente con algunos propósitos que te guían y que aún no sabés que tienen ese impacto en vos.

Vero

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2 comentarios sobre «Y si no tengo propósitos, ¿qué?»

    1. Te entiendo María Teresa. Hay momentos en nuestras vidas que salimos del automático en el que venimos y comenzamos a hacernos preguntas que no nos formulamos antes.
      Nos declaramos en crisis y necesitamos encontrar nuevos sentidos de vida.
      Si puedo serte de utilidad acá estoy.
      Lo importante es que si no estás pudiendo sola, pidas ayuda. A quien sea, pero no te quedes entrampada en un estado de ánimo y en una situación en la que no querés estar.
      Te envío un fuerte abrazo!

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