¿Lenguaje inclusivo que excluye?

Alina V. Stiefel

Como correctora de estilo a menudo me encuentro con artículos para editar que emplean el llamado «lenguaje inclusivo». Y más allá de la polémica que este tema suele suscitar entre las personas (no pretendo meterme en berenjenales ideológicos), hoy quisiera hablar del lenguaje inclusivo en relación con la «inclusión» y la «accesibilidad» a la Red, para responder a la pregunta «¿Es realmente inclusivo el lenguaje inclusivo?».

Según un estudio realizado por la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) y el Instituto de Ingeniería del Conocimiento (IIC), «el 1,19 % de los tuits registrados emplean alguna marca de inclusividad y, en general, la @ es la forma más utilizada».

Antes de comenzar, quisiera hacer un recorrido por el significado de algunas palabras. En primer lugar, el término «inclusivo» abarca una amplia gama de diversidades, no solo la de género: incluye discapacidades, etnias, culturas, nacionalidades, diversidades lingüísticas, identidades sexuales, segmentos etarios, enfermedades, etc. En segundo lugar, la «accesibilidad» hace referencia a la cualidad de accesible, es decir, que una cosa es de fácil entendimiento y acceso para todas las personas por igual. Por último, cuando hablamos de accesibilidad a la Red significa que los sitios web, los mensajes, las herramientas y las tecnologías están diseñados y desarrollados de tal manera que las personas con discapacidad pueden percibir, comprender, navegar e interactuar con la Red del mismo modo que lo haría alguien sin discapacidad.

Hacer algo accesible para todas las personas es una manera de incluir, pero muchas veces la cuestión de la accesibilidad no aparece como tema central cuando se discute lenguaje e inclusión. Hoy en día, está ampliamente difundido el empleo de la x o la @ para evitar la mención expresa del género gramatical. Vemos cada vez con mayor frecuencia su uso en pancartas, lemas o mensajes difundidos a través de las redes sociales. No obstante, la pronunciación es compleja. ¿Cómo se leerían aquellas palabras modificadas en pos de la inclusión? Si la palabra escrita es «alumn@s», ¿decimos «alumnarrobas»? Si nombramos a «todxs», ¿leemos «todkss» o «todequiss»? Desde el punto de vista de la lectura, ¿será mi texto accesible (es decir, de fácil comprensión) para todas las personas?

Vamos a jugar a la empatía

Por un ratito vamos a jugar a que somos empáticos y nos ponemos en el lugar del otro. En primer lugar, vamos a ponernos en la piel de una persona que tiene dislexia. Recordemos que las personas con dislexia tienen dificultad para leer con fluidez y sin errores. También pueden tener dificultades con la comprensión lectora, la ortografía y la escritura. Bueno, aquí estás tú ahora, con dislexia, y yo te doy para leer este texto extraído del sitio de la UTE:

«En este 1° de Mayo, homenajeamos a todxs lxs trabajadorxs que día a día exponen sus vidas y su salud en esta pandemia. Abrazamos a lxs compañerxs que pararon levantando bien alto las banderas del cuidado colectivo».

¿Te resultó realmente fácil comprenderlo? (Recuerda que sufres de dislexia.)

Ahora vamos a leer un texto de una publicación en Facebook, mientras imaginamos que somos una persona ciega o con limitación visual. Para poder leer estos textos te sirves de lectores de pantalla por voz, como Narrador en Windows o VoiceOver en iOS. Puedes activar el lector en tu ordenador o escuchar el audio debajo de la frase o bien leerlo tú en voz alta del mismo modo que lo hacen estas herramientas, leyendo el nombre completo del símbolo (arroba), por ejemplo, la palabra «l@s», al ser un símbolo flanqueado por dos letras, será leído «ele arroba ese» y «trabajador@s» se leerá «trabajador-arroba-ese».

Hoy queremos saludar a tod@s l@s trabajador@s su día, en especial a l@s que están dando sus mayores esfuerzos para cuidar de tod@s nuestr@s pacient@s en este momento.

Lectura utilizando Narrador en Windows.

Una vez más, ¿te resultó fácil comprender el texto? ¿Pudiste acceder al mensaje sin ninguna dificultad?

Ahora vuelve a releer los mensajes anteriores desde la piel de un extranjero que no conoce plenamente el español, o de una niña que está aprendiendo a leer o escribir, o de tu abuelito que a duras penas terminó el primario, o del hijo con autismo de tu amigo, o de tu vecina adulta que tiene problemas de aprendizaje. ¿Te sentiste incluido?

Lenguaje inclusivo y manuales de estilo

En muchas guías de estilo sobre el lenguaje inclusivo se propone el uso de la x o la @ para intentar escribir de forma neutral sin asignar un género gramatical a algunas palabras. El documento (Re) Nombrar: Guía para una comunicación con perspectiva de género, publicado en 2020 por el Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad de la República Argentina, no solo emplea ampliamente la x a lo largo de su escritura (con ejemplos como Gabinete de Ministrxs, Gabinete de Asesorxs, funcionarixs, ciudadanxs, aquellxs), sino que además propone el uso de la misma «como herramienta clave del lenguaje inclusivo». Según el sitio oficial del gobierno argentino, «(Re) Nombrar es un documento que promueve el uso del lenguaje inclusivo y propone lineamientos, recomendaciones y buenas prácticas para una comunicación más igualitaria». Y es aquí donde me cuestiono: «¿Qué se entiende por «inclusivo» y «comunicación más igualitaria»? ¿Se está teniendo en consideración a las personas que realmente necesitan de un lenguaje claro para desenvolverse de manera autónoma en la vida? Desde mi punto de vista esto es, simplemente, una inclusividad de pacotilla.

Utilizar la x o la @ al querer escribir de forma inclusiva puede resultar una tarea de lectura difícil o imposible para las personas con limitaciones (ya de por sí es más complicado de leer para una persona sin discapacidad). Además, en internet, fuente de interacción social, los motores de búsquedas dejan de indexar estas palabras correctamente, lo que significa menor accesibilidad a información para todas las personas en general.

Esto no es un tema de preocupación menor y, afortunadamente, muchos otros tantos manuales de estilo sobre el lenguaje inclusivo están comenzando a retractarse y desaconsejar el uso de la @ (no así tanto el uso de la x). El problema radica en que esta es una práctica que se sigue extendiendo entre usuarios que ignoran las barreras que están creando a los que ya cotidianamente enfrentan tantos otros obstáculos.

Empecemos a incluir

Entonces, volvamos a la pregunta inicial:

«¿Es realmente inclusivo el lenguaje inclusivo?»

Pues, depende. Si empleamos símbolos o caracteres de difícil lectura, nunca podrá ser inclusivo porque, aunque cumpla en parte con el fin ideológico, crea barreras de accesibilidad y de comunicación para otros colectivos.

Estoy a favor de un lenguaje más justo, claro que sí. Pero que la lucha por darle voz a un colectivo no sea a costillas de los más débiles. Tengo la fortuna de ser vidente, de poder escuchar, de poder leer y escribir y, si puedo, lucharé desde mi pequeño rincón por las personas que no pueden hacerlo. Invito entonces a quienes emplean el lenguaje inclusivo a que, cuando quieran escribir con una x o una @ con el afán de abarcar a todas las personas, se detengan un momento a pensar en aquellas a las que acaban de alzar una barrera en el entendimiento, se pongan un ratito en su lugar, y busquen otra alternativa de lenguaje realmente inclusiva.

Alina V. Stiefel

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7 comentarios sobre «¿Lenguaje inclusivo que excluye?»

  1. Excelente nota! trabajo con personas con discapacidad y ya es difícil llegar a lograr una lectoescritura y una buena comprensión de la misma, como para sumarles más complicaciones a su desarrollo individual e inclusión social. Gracias por tu escrito.

    1. Laura, siempre es una tarea un poco difícil tratar de encontrar un equilibrio entre lo que hacemos y queremos y lo que el otro necesita. Pero sin dudas tenemos que ir rumbo a una sociedad más amorosa (que no quiere decir consentidora de caprichos), que tenga en cuenta de las necesidades propias y la de los demás. Como docente me he enfrentado a casos de alumnos con problemas de disgrafia, lo que hizo rever mi prolijidad para escribir en el pizarrón y la forma de evaluarlos en exámenes escritos. Hoy inclusive edité una nota (que saldrá en unos días, estén atentos) sobre aplicaciones para gente con dislexia, que incluso llevaron a replantearme hacer cambios de fuentes en mi página web para atender sus necesidades. Si cada uno de nosotros ponemos un poquito de nuestra parte, seguro el entendimiento entre las personas será cada día mejor. ¡Gracias por leernos!

  2. Hola, entiendo el mensaje y el trasfondo y puedo compartirlo. Mi pregunta es, ¿cual es la solución? ¿Seguir como estamos? ¿Desglosar el género en masculino + femenino? (Todas y todos) o utilizar la “e”, que es incluso más polémica?

    Personalmente no me siento representada por el masculino como universal, por lo que no veo como posibilidad seguir utilizando un lenguaje sexista.

    1. Hola Belén.
      Este es un tema controvertido, por eso no quise entrar en detalles más finos y me centré en las cuestiones que van más allá de las ideologías: en cómo el uso de la x y la @ afectan a los más débiles. Muchos manuales de estilo no sexistas proponen estas alternativas que sin dudas crean una barrera de accesibilidad para muchas personas. También tienen propuestas muy superadoras que procuro emplear cuando son posibles. Te invito a leer dichos manuales (incluso el que cito en mi artículo) y allí quizás encuentres formas de lograr expresarte pudiendo también tener en cuenta a las personas a las que más les cuesta leer el lenguaje inclusivo.
      Particularmente no me siento identificada con el uso de la «e», pero de todas las propuestas, al menos es una que la veo menos problemática en su lectura. Las lenguas sin dudas cambian, pero generalmente esos cambios se dan más bien de modo natural, de común acuerdo entre los hablantes. El uso de la «e» aún no se ha dado de forma natural en el habla general ni existe consenso de cómo y cuándo emplearlo. Veremos qué pasa en un futuro. Creo que uno debe escribir del modo que mejor lo represente, sin olvidar obviamente que hay un interlocutor que recibe el mensaje y puede llegar a no entenderlo si se presentan muchos cambios a lo que se está acostumbrado. Es como me decía mi papá «buscá ser feliz, pero no a costillas de la felicidad de otro, hay que hacerlo sin dañar a los demás». Acá una solución es tratar de ser lo más auténticos en nuestro lenguaje y mensaje sin hacerlo a costa del entendimiento del otro.
      Un placer leer sus comentarios. Nos seguimos escribiendo.

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