5 beneficios de tener un perrito en tu vida

Alina V. Stiefel

¡Ay! Ese Firulais, que deja la casa llena de pelos, ladra a todo santo que pasa y convierte tu jardín en un campo minado. Ese Firulais que te trae dolor de cabezas, en realidad, es una de las mejores cosas que te pudo haber pasado, porque los beneficios de tener un peludito en tu casa superan ampliamente las rabietas por sus travesuras caninas. ¿Querés conocer todo el bien que hace tener un perro en tu vida? Seguí leyendo esta nota y enterate cómo actúa en vos esta medicina que viene en un frasquito de cuatro patas.

¿Querés ser feliz? Poné un Firulais en tu vida.

Hace un año me fui de Roma y me mudé a un pequeño pueblo de montaña en Italia. Mientras descargaba los muebles del camión de la mudanza, se acercó a saludarme alegremente una perrita vagabunda. Fue amor a primera vista y es, desde entonces, el sol que ilumina y alegra mi vida. Mi historia personal con Stellina Firulina (Firu para los amigos) me inspiró a escribir este artículo sobre los beneficios de tener un perrito en tu vida y para convencerte de adoptar uno si aún no lo tenés, porque te garantizo que el día en que tengas un perro como mascota, tanto tu vida como la del junta pulgas cambiarán para mejor.

Un perrito en tu vida…

1- Mejora tu salud física y mental

No estoy insinuando que antes de tener un perro estabas mal del coco o en pésimo estado físico, simplemente te cuento que desde el día en que llega un perro a tu casa, tu salud física y mental mejoran exponencialmente. Si bien te pueden volver un poco loca o loco, estas bestias peludas te bajan la locura mala y te suben la buena. Mi perrita Firu ha logrado que yo corra por toda la casa jugando como una niña a que la atrapo (escalada de locura buena), y ha hecho que cada día me enoje y queje menos (descenso de locura mala). Se ha comprobado que la interacción con los animales estimula la producción de serotonina y dopamina, que son los componentes químicos de los sentimientos positivos, al mismo tiempo que disminuye el cortisol que se libera como respuesta a situaciones estresantes. Sin lugar a dudas, acariciar y abrazar a un perro no solo te ayudará a relajarte y disminuir los niveles de estrés y ansiedad, sino que será un excelente antídoto contra la depresión. Cuidar de un perro también fomenta un estilo de vida más activo, ya que tu mascota requiere caminatas o carreras diarias y mucho tiempo para jugar. Esto hace que indirectamente te ejercites unos cuantos minutos u horas al día (y sin escusas, porque cuando tu perrito te pide con esos adorables ojos pedigüeños salir a dar un paseo, sentís la motivación de abandonar el sillón y salir a caminar y jugar con él).

2- Te proporciona constante compañía

Y cuando digo constante, es «constante», porque estos fieles compañeros te siguen ¡hasta cuando vas al baño! Los perros pueden ser grandes amigos, una gran fuente de confort cuando nos enfrentamos a situaciones difíciles de la vida. Si nos sentimos tristes, enojados o asustados, siempre podemos recurrir a nuestra mascota que nos escucha el pesar del alma (aunque no hablen ni sigan la conversación) y nos brinda el mimo perruno que necesitamos. Con ellos, uno sabe que no estamos solos en casa y que tenemos compañía. Y no solo son grandes pilares de apoyo en las malas, en las buenas nos «hacen la pata» en más de una oportunidad. Mi perrita, por ejemplo, me acompaña en todas mis aventuras, pintando de colores vibrantes cada caminata por la montaña, el bosque o la playa, cada viaje en auto o tren, cada paseo en bicicleta, cada chapuzón en el mar.

3- Mejora tu vida social

¿Con cuántas personas conversás cuando salís a caminar o vas a hacer las compras? Si no tenés un perro, las chances de sociabilizar con nuevas personas son más bien escasas. Pero cuando tenés un perrito al que sacás a pasear, florece un mundo de nuevas interacciones sociales. De repente, desconocidos se acercan para acariciar a tu perro y preguntarte cómo se llama, puntapié inicial en una partida de interesantes conversaciones. En los parques se forman corros de dueños de perros, que comparten anécdotas sobre sus mascotas y consejos sobre el cuidado de las mismas. Salir a pasear con tu Firulais es la excusa perfecta para sociabilizar. Desde que tengo mi propia Firu, mi vida social es mucho más activa: hablo con más vecinos en la calle, conozco gente nueva a menudo, e incluso he forjado una bellísima amistad con una pareja gracias a que ellos también tienen un perrito.

4- Refuerza tu autoestima

Si sos dueña o dueño de un perro raza «pupeca» (puro perro callejero) o de un «delmon» (del montón) que amorosamente rescataste de la calle o adoptaste de una protectora o un canil, es muy probable que hayas tenido un subidón a la autoestima. Mi Stellina Firulina era una perrita vagabunda que en menos de un año había sido adoptada y abandonada tres veces. Cuando finalmente la gente del pueblo la comenzó a ver conmigo, toda bonita y limpia, bien alimentada, paseando orgullosa en su correa, se acercaban a decirme «qué bueno que la adoptaste vos», «qué cambio para bien ha hecho esta perrita», «qué contenta que estoy que finalmente haya encontrado una familia», «lei con te ha trovato l’America» (frase italiana para decir que alguien ha estado afortunado). Estas palabras hacen que uno se sienta mejor consigo mismo, con las decisiones que tomamos y con nuestro accionar. Además, el cariño, el apoyo y la lealtad que nos muestran nuestros peludos, manifestando alegría cuando nos ven llegar o reclamando nuestra atención para jugar, nos hace sentir queridos y que nuestra compañía es gratificante para ellos; y todo esto favorece a nuestra propia aceptación y refuerza la seguridad y confianza en nosotros mismos.

5- Aumenta tu sentido de responsabilidad

Para que un perro tenga una vida sana y feliz a nuestro lado, tenemos que asegurarnos de que tenga comida y agua, de brindarle momentos de afecto, juego y ejercicio, de higienizarlo, de realizarle controles veterinarios, de colocarle las vacunas necesarias. Nuestros perritos nos ofrecen la oportunidad de convertirnos en personas más responsables y nos enseñan a plantearnos prioridades. Al hacernos responsables del cuidado de nuestra mascota, también continuamos reforzando nuestra autoestima. Y un ciudadano más responsable y con una buena autoestima de seguro se convertirá en alguien mucho más empático y compasivo, ¿y acaso no son estas cualidades que queremos ver más a menudo y necesitamos en nuestra sociedad actual?

La lista de los beneficios de tener un perrito es aun más extensa, pero la tenés que continuar vos. Vos que ya tenés un Firulais en tu vida y que seguramente te la ha enriquecido, ¿te animás a contarnos tu historia en los comentarios y agregar más beneficios? Acordate que en MujeresHoy.news sos protagonista, porque tu historia cuenta. Te leo, ¡guau, guau!

¿Te gustó esta publicación?

¡Hacé clic en las estrellas para calificarla!

¡Lamentamos que esta publicación no te haya interesado!

¡Mejoremos esta publicación!

Decinos cómo podemos mejorar esta publicación.

2 comentarios sobre «5 beneficios de tener un perrito en tu vida»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *